En Mandrágora llevamos un tiempo reivindicando las bodas auténticas. Pero, ¿acaso existen bodas que no lo sean?. El fenómeno Instagram ha llevado a muchísimos fotógrafos de boda a Recrear bodas chulis, con modelos maravillosos a la vez que falsos. Nosotros nos declaramos en rebeldía ante esta dictadura del “like”, y por ello apostamos por lo real, lo verdadero. La boda de Amaia e Iñaki es claro ejemplo de una boda auténtica.

A los vascos (y vascas) nos encanta reunirnos en la sociedad gastronómica con toda la Kuadrilla para cocinar y comer con fundamento. Compartir la mesa y sentir el calor de nuestros amigos y familiares. Cuando Amaia e Iñaki decidieron casarse, debieron preguntarse; ¿Cómo organizamos la boda?. ¡Pues como lo hacemos cualquier fin de semana en la sociedad!. Primero necesitamos encontrar el lugar. Para una boda no hay sitio con mejores vistas en San Sebastián que Torre Satrústegui. Maravilla!. ¿Tenemos tiempo de preparar todo? mmm… creo que no. Necesitamos un pinche (Virginia, de Sunday Atelier Wedding Planner). Y lo más importante, necesitamos a los amigos cerca, y que no falte txuleta!

Ahora viene lo bueno, la ceremonia!. Las parejas que nos contratan no suelen ser muy “moñas”. Nuestro paladar no tolera un exceso de azúcar. jeje. Eso no quiere decir que no seamos sentimentales. Esta boda fue un claro ejemplo. Alucinamos con los testimonios de amigos, familiares y cómo no, de los novios. Todo el mundo habló desde el corazón. Y cuántos abrazos hubo!. Los mandrágoros siempre decimos que para nosotros el romanticismo está en todos esos momentos íntimos que compartes con tu pareja. Para nosotros las bodas son ante todo emocionantes y divertidas. Tras la ceremonia llegó la fiesta del comer, bailar y cantar. Todavía resuena en nuestras cabezas la canción del Potro Rodriguez.. Diegoo! Diegooo! Grandes Amaia e Iñaki!

Gracias a Bokado Bodas, Sunday Atelier y a DJ Música para mi boda por facilitarnos tanto el trabajo. Un abrazaco!

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